

la terraza de mi madre es única. estoy segura de que nadie más en Barcelona tiene amapolas amarillas. y lo sé porque pocas personas, aparte de mi madre, son capaces de volver de Sudáfrica (17 horas de vuelo...) con semillas y esquejes de plantitas africanas en su regazo. y sólo a ella en agradecimiento de sus cuidados le brillan las flores así: parecen pétalos de sol, ¿a que sí?
hoy, al llegar a su casa, he encontrado un pétalo amarillo y radiante saludándome en el suelo. sólo podía venir de su terraza, así que me he agachado para recogerlo justo cuando pasaba una señora:
(señora): "Nena, no se cogen cosas del suelo"
(yo): "Es que no es del suelo, es del cielo"
...o como mínimo del 5º piso, pero claro, eso la señora no podía saberlo.
