
Dicen que los peces de colores se deprimen en las peceras.
Lo lógico sería pensar que es debido a tener que dar vueltas y vueltas en un espacio tan pequeño. Pero no, los peces de colores tienen una capacidad de memoria de 2 segundos, así que no les da para mucha lógica.
En realidad se deprimen porque están solos, lo cual, gracias a ser pez y recordar tan sólo dos segundos de tu vida, se soluciona del modo más fácil posible:
poniendo un espejo frente a la pecera.
Así, el pez cree tener compañía.
Cada dos segundos, alguien nuevo aparece en su vida.
Y por suerte no le da tiempo a encariñarse demasiado, ni a echarles de menos.
3 comentarios:
En memoria de Cleo
uno de mis primeros libros en leer fue...Tocan el violin los peces de colores??Y recuerdo que me toco algo que hasta ahora recurdo...hacedlo leer a vuestros pequeños...
¡lo haremos, María! :)
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