lunes, febrero 13, 2006

sweet music


los caramelos musicales de mi generación eran una especie de silbato de fresa que terminaba lleno de babas al intentar comértelo y, al mismo tiempo, silbar.
por cierto, ¿alguien consiguió terminarse alguno?
el sonido era muy básico, pero sonaba.
con estos icandys, tengo mis dudas...
me da miedo que sólo tengan música de céline dion

4 comentarios:

al dijo...

¿Y qué me dices de la flauta dulce?

ariadna dijo...

has ido alguna vez en el metro o autobus sobre las cinco de la tarde? siempre hay ninyos saliendo de clase practicando su leccion de flauta... sigo sin entender quien fue el gracioso que decidio llamarla dulce. Cualquier cosa menos eso

al dijo...

No he tenido la dicha de encontrármelos, pero esta tarde tengo que coger el metro. Llevaré algo de suelto, por si acaso.

YO dijo...

Pero eran originales, diferentes. Lo malo era el momento en el que la parte del silvato se acababa, ¿qué gracia tenia entonces?, lo único que podias hacer es ponerle el papel otra vez y guardarlo con la esperanza de que en algun momento necesitases de nuevo ese sabor.