a las 7.26 am ha amanecido en barcelona,
los gallos han cantado con el primer rayo de sol,
los despertadores han sonado al oír a los gallos,
el viento ha estado soplando en dirección nordeste a 13km por hora (lo suficientemente fuerte para llevarse bien lejos, ahí donde todavía siguen durmiendo, los restos de sueños y almohadas que quedaban enredados en el pelo),
las olas han seguido jugando al pilla pilla con la arena, como siempre, qué buen milagro.
la catedral y la estación de tren no se han movido,
los trenes sí,
después de las 10:59, puntualmente, el reloj ha marcado las 11:00,
al apretar estos botones salen letras en la pantalla,
a las 5.35 pm se hará de noche, (seguro, lo sé, la certeza es otro milagro. y la incertidumbre también)
se encenderán las farolas y las estrellas, aunque desde aquí yo no las vea.
otro milagro de los de siempre:
a las 3.26 pm nació sabrina, mi nueva sobrina, en la otra punta del mundo.
y mañana nacerán mas niños,
el sol saldrá a las 7.37, se esconderá a las 5.34
y la vie en rose me volverá a poner la piel de gallina.
un milagro más: que nada de esto deje de sorprenderme.