algunos días llevan mucho tiempo entre bastidores, preparándose para salir a escena. están tan obsesionados con ser perfectos que tardan muchísimo en llegar. por ejemplo, la navidad cuando eres pequeño.
o el día de tu primer beso
o la primera vez que te pones tacones
o pintalabios
o sales a la calle con un bolso lleno de secretos y no con una mochila llena de libretas
o el día después de los exámenes finales
o la primera vez que te dejan volver solo a casa al salir del cole
o el día en que abres un regalo y es algo que de verdad te gusta
o cuando por fin te quitan la ortodoncia
o...
o simplemente, mañana.
seguramente os parezca que mañana es un día cualquiera, negro sobre blanco en el calendario, pero no. os aseguro que no lo es. yo hace mucho, muchísimo tiempo que deseo que llegue mañana. incluso antes de saber que se trataría de un 2 de febrero...
como dice
nata, ¡ojalá mañana ganen los buenos! Feliz día a todos/as :)