
dice
Umberto Eco, y con toda la razón, que la tecnología avanza hacia atrás, como un cangrejo. él lo dice por el tema wikileaks, a partir de ahora lo más seguro para los espías va a ser volver a sistemas cartón piedra en plan Anacleto: notitas en el tacón del zapato, palomas mensajeras y papiros lacados.
os lo traduzco: que mi madre es lo más, que sigue sacando fotos "analógicas" con su kodak retina, escribiendo a mano o a máquina (que todo queda más blanco) pero nunca en el ordenador.
os lo traduzco: que las monjas de mi cole también eran lo más, que en lugar de un taller de tecnología nos enseñaban pretecnología, o lo que es lo mismo, a hacer ganchillo, a tejer, a coser, a bordar y a hacer bolillos.
os lo traduzco: que no hay nada más moderno que lo vintage. y eso me lleva a otra gran verdad, que mi abuela también era lo más: guardó todos sus vestidos, bolsos, paraguas y sombreros toda la vida porque seguían siendo preciosos, aunque algún bobo creyese que por ser del año pasado ya no estaban de moda (gràcies àvia!)
bueno, a lo que iba: que si queréis ser modernos atraséis el reloj, o lo que viene a ser lo mismo, pasad la tarde entera haciendo calceta mientras alguien os lee una novela en voz alta. mi abuelo lo hacía mientras mi abuela enseñaba a coser a las modistillas del pueblo hace años así que os garantizo que en breve va a ser lo más de lo más de lo más de lo más.
yo, para variar, me voy a comprobar que el tiempo existe ganchillo en mano (si no fuera porque después de un punto viene otro no me costaría mucho creer que no es así)