a esta nubecilla le encanta tomar el sol, algo sumamente complicado para una nube...pero desde que decididó bajar del cielo y posarse en mi solapa lo está consiguiendo. ahora mismo no sé si se sonroja de felicidad, porque le ha dado el sol, o porque me ha robado el colorete para enseñarles a las demás nubes lo a gusto que está por aquí abajo...











